miércoles, 20 de septiembre de 2017

Otoño mágico

Otoño es una estación muy mágica; la caída de las hojas y la recolección de los alimentos para pasar el invierno. Durante esta estación encontraremos el Equinoccio otoñal el día 22 de septiembre, donde el día y la noche dura el mismo tiempo.

Durante septiembre es tiempo de fiesta para aves y mamíferos que se recuperan de la estación de cría y la temporada de muda de plumas. Es buen momento para la recolecta de frutos como reserva para el invierno. La madre Gaia es muy cooperativa, los arbustos y los árboles ofrecen sus frutos a los pájaros y demás animales, con la intención de distribuir sus semillas por todas partes.
Si tenéis la oportunidad, buscad los árboles de saúco, observar las bayas del espino rojo, las endrinas y por supuesto los frutos del bosque. Las bellotas, castañas, avellanas, setas y calabazas también entran en el menú de nuestras cocinas en muchísimas recetas.
En los ríos, los salmones emprenden su camino hacia las zonas más altas. Las golondrinas, vencejos y aviones se reunen para su épico viaje hacia el sur, en busca de tierras más cálidas. En los estanques y lagos, tened cuidado con los cisnes mientras mudan su plumaje de invierno, pues pasan bastante estrés y están un poco agresivos.
Os propongo una cosa.... Podéis crear vuestro propio compost para las plantas con residuos orgánicos de cocina como pieles de manzana o patatas... Será un delicioso abono para el jardín.

¿Qué pasa en el bosque? Las ardillas almacenan las nueces y bellotas para el invierno. Observar y fotografiar a los pájaros comiendo bayas y buscando pequeños invertebrados entre el follaje de hojarascas, o escuchad el "clics" de los murciélagos durante la temporada de apareamiento.
En octubre es el tiempo de decir adiós a los que se fueron en la migración y darles la bienvenida a los recién llegados. También es temporada de la famosa "berrea" de los ciervos machos que miden su masculinidad y enfrentan en serios combates contra otros machos, para conquistar al mayor número de hembras posibles. 
En los campos de rastrojos y humedales, podemos encontrar a los gansos que llegaron de Groenlandia, buscando lugares más templados. Las tórtolas tras un largo viaje desde Rusia y los países escandinavos se dejan caer por el sur de Europa, donde las podremos ver en campos abiertos y setos.
En esta época, veremos a varias especies diferentes de pájaros en el bosque formando bandadas para alimentarse y "charlar" entre sí con sus cantos variados, o a las ardillas rojas en la copa de los árboles recogiendo comida. En los jardines, los erizos y topillos buscan encontrar un buen lugar para pasar el invierno, y si queréis ayudar, pues amontonar una pila de tablones de madera o ramaje formando un montículo, será suficiente para que puedan encontrar un sitio acogedor en los días de frío.

Durante el mes de noviembre, la migración del otoño está casi terminada, tan sólo unos pocos rezagados que se quedaron en el lugar a pasar el invierno.
¿Qué encontramos este mes?, las hojas han dejado las ramas de los árboles y caído al suelo, pudriéndose gradualmente y restaurando los ricos nutrientes para las raíces de las plantas y árboles. Es parte de la naturaleza -muerte y renacimiento. Aunque los árboles hayan perdido las hojas, también podemos apreciar una belleza de arquitectura en los bosques y jardines; preciosos troncos y ramas desnudas. Los arbustos y árboles se preparan para los vientos y las lluvias invernales. En el bosque podemos buscar pistas y huellas de animales, será una preciosa aventura y enseñar a los peques de la casa a cocinar un poco más la naturaleza. 
En esta época, se puede oír claramente a los faisanes macho y urogallos cantar, reclamando sus territorios.

Pero aún hay un ave que queda por llegar en su camino desde el norte de Rusia, la becada vendrá con la primera luna llena de noviembre. Muchas aves habrán comenzado su migración desde los Montes de Urales, a casi 4000 km de distancia. Capaz de viajar hasta 600 km sin parar. La becada debe descansar y acumular gran cantidad de grasa corporal antes de emprender su largo viaje. Y recordad que este ave es muy difícil de ver, muy esquiva, y si os topáis con una, sentíos afortunados/as y por supuesto tan sólo observarla sin molestar.
Podremos contribuir para ayudar a los pequeños pájaros con comederos llenos de alpiste, mijo, semillas de girasol y migas de pan, o pasando unos cuantos cacahuetes por un trozo de lana con ayuda de una aguja grande y colgarlo en una rama o balcón que dé al exterior del jardín (buscad por la web cómo hacer comederos para pájaros, hay un montón de ideas muy originales). Las aves lo agradecerán, ya que ahora es bastante complicado encontrar alimentos. Y si en un rincón del jardín colocamos un gran manojo de hojas secas, será un nuevo hogar para pequeños invertebrados o lagartijas. Disfrutar del canto alegre de los pájaros al atardecer, es pura magia! =^..^=
Qué paséis un feliz y mágico otoño!! :)

Nota: Por supuesto dar las gracias a todos los que colaboraron con sus fotos para crear este artículo mágico. Muchas gracias chicos/as!! 

martes, 5 de septiembre de 2017

Polos de nectarina, yogurt y miel

Casi sin darme cuenta estamos ya terminando el verano!!! Lo comentaba con Montse anoche mientras damos un paseo por el barrio con Luna. Y desde que compré por un par de euros unos moldes para hacer polos, no he parado de preparar diferentes sabores, tantos como la imaginación me alcance.
Y unos moldes para polos creo que debería habitar en cualquier cocina, para cuando llegue el verano darles un buen trabajo.
Ahora las nectarinas y melocotones están en su punto óptimo en la huerta y es cuando hay que aprovechar y disfrutar en un montón de recetas. Este postre es super simple, pero la idea es asar la fruta en el horno para retirar parte del agua, lo que se consigue es caramelizar y su sabor se intensifica. El yogurt le aportará a la preparación mucha cremosidad y la miel evitará que los polos se cristalicen, quedando una textura más suave.
Un postre frío y cremoso, perfecto para el verano, además de saludable y si tenéis peques en casa, pues una forma divertida de comer fruta.
Con esta receta os saldrán unos 8 polos aprox.

Ingredientes:
450 grs. de nectarinas maduras (unas 3 o 4 medianas), peladas y cortadas en gajos, desechando los huesos
6 cuch. grandes de miel, divididas
Un pellizco de sal marina
3 vasitos de yogurt, natural tipo griego (125 grs. c/u)
1 cuch. de zumo de limón
1/2 cuch. de extracto de vainilla (opcional)
Elaboración:
Vamos a comenzar precalentando el horno a 180º C, y forrar una bandeja refractaria con un pliegue de papel vegetal o de aluminio. A continuación colocamos los gajos de nectarina en una sola capa y regamos con 3 cucharadas de miel y una pizca de sal. Horneamos durante unos 25-30 minutos, removiendo ligeramente para que la fruta se cocine por todos lados, hasta ver que los gajos están suaves y jugosos.
Mientras la fruta se está cocinando, en un bol grande mezclar el yogurt junto con el resto de la miel, el zumo de limón y el extracto de vainilla. Probad y sentíos libre de añadir más miel o extracto de vainilla hasta conseguir el toque que más os guste (para mí, las cantidades están super bien!). Poner el bol en la nevera para que se mantenga frío.
Cuando haya pasado el tiempo de horneado, retirar la bandeja y dejaremos enfriar. Luego pasamos los trocitos de nectarina al vaso de la batidora o del robot de cocina y moler pulsando con toques discontinuos hasta que la fruta quede como un puré con trocitos (si queréis la pulpa más fina, pues la podéis pasar por un colador, aunque la emoción está en encontraros pequeños trocitos de fruta). Luego la pulpa molida la incorporamos al bol del yogurt usando una lengua de pastelería hasta conseguir una mezcla homogénea y rellenamos los moldes de polos casi hasta el borde, junto con su palito de madera correspondiente y al congelador como mínimo 4 horas o de un día para otro (yo normalmente suelo hacer los polos por la tarde noche y al día siguiente están listos).
Cuando lo vayáis a tomar, ponéis un poco de agua caliente en un bol y sumergís los moldes hasta la mitad unos 10 segundos, retirar y con cuidado tiráis de los palitos hacia arriba, ya veréis que los polos salen sin problema. A disfrutar!!  





Consejos: Por regla general, todos los moldes de polos o paletas deberían de traer su tapa con unos pequeños orificios donde se pondrá los palitos de madera, permitiendo que no se muevan durante la congelación. Pero... ¿qué ocurre si no los trae, o son de plástico y preferís usar de madera pues son de usar y tirar?; no os preocupéis, una vez rellenos los moldes de polos, cubrir con un pliegue de papel film y en cada hueco practicarle un agujerillo con la punta de un cuchillo y metéis el palito en cada uno. El papel film evitará que se muevan y queden en el centro, así poder tomar los polos como es debido!! ;)

miércoles, 23 de agosto de 2017

Sopa de tomate con aceite de albahaca

Mi clásica receta de sopa de tomate reconfortante con un toque de albahaca, pues prepararla es fácil y está tan sabrosa! Haced vuestra propia versión usando las hierbas aromáticas que más os gusten, aunque siempre digo que la albahaca y el orégano son el complemento a los tomates.
Y si cultiváis vuestras propias verduras en huertos urbanos, y están demasiado cargadas las plantas de tomates con frutos maduros, o incluso si acabáis de conseguir en el mercado unos tomates demasiado maduros para usar en ensaladas, entonces esta receta es una gran idea para tener bajo la manga. Mientras los tomates estén bastante maduros, no importa la variedad a utilizar. Además del aceite de albahaca que os enseño es ideal para aderezar ensaladas de pasta o incluso para pizzas. 
Para conservar el aceite durante un largo tiempo, tan sólo una vez elaborado, tendréis que colar el aceite a través de un tamiz y verter en un frasco esterilizado.  

Ingredientes:
Para el aceite de albahaca:
Un manojito de albahaca fresca, las hojas enteras y los tallos picados toscamente
Sal marina
200 ml. de aceite de oliva virgen extra
Para la sopa de tomate:
2 kg. de tomates, muy maduros
2 dientes de ajo, pelados y laminados
Aceite de oliva
Vinagre de vino tinto
Método:
Ahora enseñaré a preparar el aceite aromático de albahaca, así que poner las hojitas de albahaca en un mortero junto con un buen pellizco de sal y majar hasta que las hojas liberen todos sus aromas y se haya formado una pasta verde. A continuación pasamos la pasta a una jarra pequeña y vertemos un poco de aceite de oliva, mezclando todo bien.
Para cocinar la sopa de tomate, agregamos un chorro de aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio. En cuanto el aceite tome temperatura pero sin que llegue a humear, añadir los tallos de albahaca y los ajos en láminas, dejando todo freír durante 1 minutos e incorporar los tomates, junto con 150 ml. de agua mineral y llevar a ebullición. Luego reducir el fuego, y dejaremos que los tomates se cocinen unos 5 minutos o hasta ver que están ligeramente rotos. Si los tomates que usáis están bien maduros, serán dulces, lo que significa que no tendréis que cocinar la sopa demasiado tiempo: con unos 20 minutos será suficiente.
Pasado este tiempo, retirar la sopa del calor, regamos con un chorrito de vinagre de vino tinto y cuidadosamente vertemos el preparado en el vaso de la licuadora de mano, y molerlo hasta conseguir una textura suave.
Justo para servir nuestra deliciosa sopa de tomate, verter en cuencos individuales y regaremos con una cucharada de aceite aromático y espolvorear con las hojas de albahaca por encima. 




Sugerencias: No os quedéis con la única versión de la sopa de tomate, pues también en casa la tomamos fría y es un entrante refrescante para abrir una cena de verano!

martes, 25 de julio de 2017

Brochetas de ensalada caprese

¡¡Decidido!! Estos pequeños bocados son unos de mis favoritos para el recetario de verano; mini brochetas caprese, sencillas de preparar y no podréis dejar de comer. La combinación perfecta de queso mozzarella fresca, hojas aromáticas de albahaca y tomatitos cherry, toda una explosión de dulzura. "Little things in my kitchen" :D
Ahora es tiempo de recolectar tomates, así que daros una vuelta por el mercado que tengáis cerca de casa y perdeos entre los puestos; observar, oler, tocar, probar... me encanta!!
Y antes de daros la receta, os diré que la ensalada caprese se originó en la isla de Capri y no llevaba vinagre de ningún tipo, tan sólo los colores de la bandera italiana representada en los ingredientes y aderezada con sal, pimienta y aceite de oliva, aunque supongo que en algún momento alguien decidiría incorporar un toque ácido de vinagre para resaltar el sabor de los demás ingredientes y ahora es casi impensable no añadirlo. Ok, sentios libres si os gusta o no. Tan sólo que sepáis que la ensalada original no llevaba; me gusta ser educado y contaros esta curiosidad!!

Ingredientes:
12 tomatitos cherry
12 mini bolitas de mozzarella de búfala (Bocconcini)
12 hojas de albahaca fresca, sin el tallo
12 palillos de madera, monda dientes
Sal marina, fina
Pimienta negra, recién molida
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre balsámico de Modena (opcional)
Elaboración:
Para comenzar con esta sencilla receta, tendremos que escurrir bien las bolitas de mozzarella en un colador, así retirar el suero que traen.
Lavamos y secamos los tomatitos y las hojas de albahaca, en este momento si os apetece cortar los tomates por la mitad pues bien, sino pues lo dejáis enteros, todo dependerá de si son muy grandes. Ahora vamos pinchando en cada palillo de madera una hojita de albahaca, una bolita de mozzarella y un tomate cherry, e iremos colocando en un plato grande de servir. Una vez tengamos todas las brochetas listas, salpimentar al gusto y regaremos con un chorrito fino de vinagre balsámico y otro de aceite de oliva. Un bocado muy fresco para este verano. ¿A que son adorables?, fáciles de hacer y fáciles de comer!!




Sugerencia: Si no encontráis Bocconcini en vuestro mercado local, podéis utilizar mozzarella fresca entera y usando un cuchillo afilado, cortáis en rodajas y luego por la mitad del tamaño de un bocado, para luego seguir con la receta.   

viernes, 30 de junio de 2017

Sorbete de naranja

Con estos días de verano lo que apetece son cosas fresquitas, pero que no nos roben mucho tiempo en la cocina, como este delicioso sorbete de naranja que se prepara en un momento, aunque lo único es estar pendientes, e ir removiendo hasta conseguir la textura tan deliciosa; es lo más complejo de la receta!! Espero os animéis a preparar este rico sorbete y me contéis qué os ha parecido!!

Ingredientes:
200 grs. de azúcar blanco
400 ml. de agua mineral
El zumo de 5 naranjas y la ralladura de 1
El zumo y la ralladura de 1 limón
Elaboración:
Comenzamos preparando un almíbar ligero en un cazo con el agua y el azúcar a fuego suave durante unos 10 minutos. Luego retirar del calor y dejamos enfriar por completo.
Mientras tanto, rallaremos el limón, la naranja y exprimir el zumo de los demás cítricos, mezclando con el jarabe reservado.
En un recipiente apto para congelar (yo he usado un tupper rectangular de 26x17 cm. con capacidad de 2 litros), vertemos el contenido, tapamos con la tapa o un pliegue de papel film, así evitar que pille olores de los demás alimentos y llevamos al congelador. Cuando haya pasado 1 hora aprox., sacamos el sorbete y removemos bien el contenido con la batidora o un tenedor, para aportar un poco de aire y romper los cristales de hielo que se hayan podido formar. Este proceso lo tendremos que repetir un par de veces cada 2 o 3 horas. Y ya tendréis un delicioso sorbete listo para tomar!!
Os deseo feliz verano y gracias por leerme!! ;)




Consejos: Lo que le da el toque sabroso al sorbete no es el zumo de los cítricos, sino la monda rallada, es donde guarda toda su magia!! :)

lunes, 29 de mayo de 2017

Cortaditos de yogur

Últimamente y cuanto tengo un rato libre suelo navegar mucho por Pinterest, esa preciosa red social donde se comparten miles de fotos de cualquier motivo. En mi opinión es muy buen sitio para buscar inspiración y geniales ideas culinarias, como esta receta que os traigo hoy; Cortaditos de yogur, un bocado muy suave y delicado para cualquier momento de la semana.
Siguiendo fiel a la receta original del blog "The sweet chocolate cookie" (aquí os pongo el enlace: Bocaditos de yogur), aunque la he redactado un poco a mi gusto cambiando algunas cositas y darle mi toque personal!
Una curiosidad de la receta es que se usa como medida el vasito de yogur, como antiguamente, y salen riquísimos! Un pedacito de cielo a cortaditos!!
Y si os apetece, podéis seguirme en mi perfil de Pinterest:
https://es.pinterest.com/chefmanu/recetas-favoritas/

Ingredientes:
2 yogures naturales (125 grs. cada uno)
2 medidas del vaso de yogur, de harina de trigo
4 medidas del vaso de yogur, de leche entera
1 y 1/2 medida del vaso de yogur, de azúcar blanco
1/2 sobre de levadura química
3 huevos ecológicos
75 grs. de mantequilla sin sal
Azúcar glass (para espolvorear al final)
Elaboración:
Precalentar el horno a 180º C., y cubrir con papel vegetal una bandeja apta para horno de 30x19 cm. aprox.
En un bol grande, mezclamos el azúcar con los huevos de uno en uno, y luego añadir la mantequilla a punto de pomada junto con los yogures, batimos y agregar poco a poco la harina junto con la levadura química, hasta conseguir una masa de textura homogénea. A continuación incorporar la leche e ir removiendo todo el conjunto. Veréis que queda una masa bastante líquida; no os preocupéis, es así como tiene que quedar!!
Ahora vertemos el contenido en la bandeja elegida y hornear unos 40-45 min., hasta ver que la superficie queda ligeramente dorada. En este punto veréis que la textura está algo blanda; es normal, pues necesita enfriarse para que tome consistencia, así que quedaos tranquilos!!
Pasado el tiempo de horneado, retiraremos la bandeja y dejar fuera hasta que enfríe, antes de meterla en la nevera para que cuaje un poco más.
Justo antes de servir, espolvoreamos con azúcar glass por toda la superficie y cortamos en cuadraditos, para servir con un café recién hecho o un té! :) Una delicia!!




Consejos: Quería comentaros una cosita que me pasó durante esta receta, al final cuando se espolvorea el azúcar por encima de los cortaditos y tardáis en comerlos, el azúcar se disuelve en la superficie y parece que no lleva. Entonces recomiendo y si tenéis en casa un soplete de cocina, podéis echar azúcar blanco normal y con el calor caramelizar la superficie, dando un toque aún más rico. Yo lo probé y estaba delicioso, aunque no me dio tiempo de fotografiarlos, pues se terminaron en seguida!! :D

viernes, 14 de abril de 2017

Limonada mágica

Oímos la palabra "Limonada" y automáticamente pensamos: azúcar, agua y zumo de limón. Fácil, ¿verdad?. Pero tiene su truco mágico, pues si ponemos todos los ingredientes tal cual, el azúcar quedará en el fondo de la jarra, y perderá su toque. Así que la mejor forma de preparar una deliciosa limonada casera es hacer primero un jarabe simple, calentando en un cazo a fuego lento un poco de agua con azúcar, hasta que se disuelva y luego mezclar con el zumo de limón.
Aquí os doy las cantidades que yo uso y para mí son perfectas, encontrando un equilibrio entre el dulzor del azúcar y la acidez del limón, pero sentíos libres de variar la receta añadiendo o quitando un poco de los ingredientes. Eso si, primero probad mi versión y luego si no os gusta... pues adelante!! :)
Ni que decir tengo, si tenéis la opción de encontrar limones directamente de un árbol, el sabor se nota a los comprados en el supermercado; pero qué muy mucho!! Yo tengo la suerte del huerto de mi hermano y tiene varios árboles, estoy encantado!
Un dato curioso que mi hermano me comentaba, es que los limones de la temporada tardía son menos agrios de sabor que los limones de la temporada temprana, y la variedad Meyer son más dulces que los limones estándar.
Y para los amantes del sabor más intenso a limón, pues cuando comencéis a preparar el jarabe, añadir la cáscara de 1 limón y una vez listo, dejar enfriar antes de colar. El calor sacará todo el perfume del limón, aromatizando aún más vuestra limonada.

Ingredientes:
300 ml. de zumo de limón (el zumo de unos 5-6 limones aprox.)
600 ml. de agua mineral
6 cuch. grandes de azúcar blanco (120 grs. aprox.)
La piel de 1 limón (si queréis un sabor más intenso)
1-2 rodajas de limón
Cubitos de hielo (opcional)
Elaboración:
Comenzamos la receta con un jarabe ligero, colocando en un cazo pequeño el azúcar junto con la mitad del agua y poner a fuego lento hasta que el azúcar se haya disuelto del todo (no es necesario que rompa a hervir). Retirar del fuego y dejaremos enfriar por completo.
Mientras tanto, exprimir los limones y echamos el zumo en la jarra elegida, junto con las rodajas de limón, el jarabe frío y la otra parte del agua hasta completar. En este momento podéis añadir los cubitos de hielo para enfriar más rápido o meter en la nevera como mínimo 2 horas antes de servir.
Si encontráis el sabor de la limonada un poco dulce, podréis agregar más zumo de limón o al contrario, si está muy fuerte de sabor, pues más agua o cubitos de hielo (cuando se derritan, naturalmente es como si añadís un poco de agua extra).




Nota: Estaréis pensando en un montón de posibilidades que os daría el añadir algún ingrediente extra, como hojas de menta fresca, flores de lavanda, jengibre rallado... pero ya sería otras variedades de limonada; aquí os doy mi receta básica, y más adelante os enseñaré las muchísimas versiones que se pueden preparar, os encantarán!! ;)